Retales de su Vida (10)

En Garganta de los Montes, estuve trabajando en una vía de ferrocarril que tenía  aproximadamente unos 3 kilómetros. Se hacían turnos de día y de noche quincenales. La maquinaria no existía para nosotros, se trabajaba con herramientas muy rudimentarias. En este lugar también murió mucha gente, pero en este caso era debido a los accidentes laborales.

Aunque la vigilancia era extrema, se practicaban recuentos diarios del personal , tanto  al salir del destacamento como a la vuelta.   La comida, dejaba mucho que desear, pero por lo menos algún día a la semana, nos daban cantidad hasta hartarnos. En el desayuno nos daban una taza de agua con dos pequeños trozos de pan duro, para hacer sopas.    Los domingos nos obligaban y llevaban a una iglesia que había cerca de allí.     Uno de los vigilantes era un fanático falangista, que  presumía con su insignia de las cinco flechas en la solapa de la chaqueta. Este cabrón de mierda, cuando estábamos en formación en aquel patio de tierra que había en el destacamento, pues pasaba por delante y nos pisaba con fuerza en la punta de los pies. También solía hacerlo en la cola que se hacía para recibir la comida. Cuando uno se cruzaba con él, había que levantar la mano y saludarlo en forma militar. Se hacia llamar Don Estévez. Por mi  parte me gané la fama de tipo duro, sin darme cuenta; al parecer era el que más fuerte le daba con un martillo grande, a las vías; y la verdad es que desde que me lo dijeron, me fijé y me di de cuenta de  que mis martillazos resonaban muchos decibelios por encima de los demás. Quizás sería porque pensaba en cada martillazo que quien estaba debajo eran los pies del puto falangista, y yo creo que él lo intuía, porque para mi el porcentaje de pisotones, era menor. En los dos años que estuve aquí, intentaron la fuga varios presos; yo no se si lo consiguió alguno, pero lo que si se, porque lo vi con mis propios ojos es que uno que lo intentó, lo atraparon y lo mataron a palos delante de nosotros.

Me llegó otro traslado, y también esta vez me quedo en la comunidad de Madrid, ahora me llevan para Buitrago.

Continuará…

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